Hola de nuevo a todos!!
Hoy vamos a hablar de un componente fundamental a la hora de
poder adaptar mejor nuestra bicicleta a nosotros. Como hablamos ya en su día en
el post sobre los pedales y las calas, estas las podíamos encontrar con ángulo
de movimiento 0º, 4´5º o 9º en el caso de las calas de carretera, mientras que
para montaña los ángulos varían un poco, variando desde los 6º hasta los 20º en
algunos modelos.
Vamos a ver los beneficios de unas o de otras, así como su
correcta colocación, lo que nos va a evitar posibles lesiones o dolencias.
Comenzamos hablando de las calas fijas, son las de color
negro en las calas KEO de la marca LOOK. Estas calas tienen una desventaja
principal, y es que nos impide todo movimiento del pie, anulando de esta manera
la posibilidad de descongestionar cualquier tipo de dolencia muscular, salvar
cualquier inestabilidad, ya que la total fijación de la cala nos impide
cualquier movimiento en marca, siendo más complicado su correcta colocación. Por contra, aportan más seguridad a la hora de poder ponerte de pie o simplemente pedalear, ya que no hay movimiento y no hay posibilidad de poder mover el pie y tener el consiguiente susto de que se nos salga el pie sin querer.
Sin embargo, las calas que si que tienen movilidad, tienen
un poco margen de error ya que debido a su posibilidad de movimiento, podemos
salvar cualquier posible desviación o dolencia que nos pueda surgir. Con estas calas si que al ponernos de pie podemos hacer girar el pie sin querer y tener una salida de pedal.
¿Cómo colocamos entonces nuestras calas en la posición
correcta? Bueno a eso vamos. La correcta colocación no es muy complicada, pero
debemos de ser minuciosos a la hora de poder hacerlo.

